El Slack español

El País Negocios

13 julio 2020

Héctor Castillo, NoysiEl sistema de comunicaciones Noysi, que facturó 240.000 euros en 2019, eleva sus usuarios un 20% semanal por la covid.

Con 11 años, Héctor Castillo decidió que de mayor no quería tener una profesión, sino tres: director de orquesta, piloto de aerolíneas y director de empresas tecnológicas. A estos objetivos añadió un título más que no estaba en la lista inicial: el de emprendedor. En 2015, este madrileño de 43 años creó Noysi, una herramienta de comunicación y trabajo en equipo cuyos clientes crecieron un 20% semanal durante marzo y abril. En 2019 facturó 240.000 euros y para 2020 prevé, al menos, 400.000.

En 2014, Castillo formaba parte de una firma estadounidense que trabajaba en las fases beta de Slack, una de las plataformas de comunicación más usadas en el ámbito laboral y que alcanzó una valoración de 1.000 millones de dólares en su primer año. “Me encantó el producto”, dice. Esa fue la semilla. El abono lo aportó Juan Galiardo, fundador inversionista. “Me dijo, ‘te doy 100.000 euros para que comiences con la idea que tú quieras’”, rememora el fundador y director ejecutivo de Noysi. La compañía se puso en marcha en 2015 y empleó cuatro años en el desarrollo del producto. Sus esfuerzos se han centrado en crear un protocolo escalable y que optimizase al máximo el espacio en los servidores y en reforzar la seguridad. La herramienta incluye opciones de videollamada, gestión de tareas y almacenamiento ilimitado. “Comenzamos siendo una alternativa a Slack y poco a poco queremos convertirnos en una alternativa también a Zoom, a Google Drive…”, dice.

La pandemia ha sido un inesperado acelerador del teletrabajo: “Hemos avanzado cinco años de golpe en dos meses”, afirma. Asegura que nunca había visto crecer como durante el confinamiento a las tecnológicas de este ámbito. Incluida Noysi, que ha pasado de gestionar unas 100 horas diarias de videollamada a 900. “Ahora mismo nos están contactando de consultoras grandes para cerrar acuerdos”, cuenta Castillo.

Enfrente tiene a gigantes de la tecnología que invierten cientos de millones de dólares. Para mantenerse y crecer en ese entorno, Noysi apuesta por combinar la venta de licencias con el desarrollo personalizado. Poder adaptar el producto genera valor donde las grandes no llegan. “Ni Google ni Microsoft van a hacerle a una empresa española de 1.000 empleados un proyecto a medida de 50.000 euros”, asevera. Con ocho empleados, Noysi cerrará 2020 con ebidta positivo, dice Castillo, que ha llegado a un acuerdo con la consultora The Mail Company para incluir la herramienta en su concentrador de gestión de comunicaciones. Aunque la empresa tenía un plan de expansión internacional, la pandemia lo ha frenado, si bien seguirá operando en América Latina.

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